En coherencia con la definición
del objeto de enseñanza y con las capacidades que se pretende desarrollar, se
concretan los contenidos de esta materia en seis núcleos. Su selección se ha
establecido de acuerdo con los rasgos específicos de esta forma de
conocimiento, las dificultades de su aprendizaje y las metas educativas
asignadas. Así pues, en los núcleos de contenidos confluyen los conceptos
fundamentales de la disciplina, las informaciones y datos relevantes, los procedimientos
y estrategias de aprendizaje, y las actitudes y los valores. El primer núcleo
constituye una referencia explícita a cuestiones de procedimiento que, por lo
demás, han de considerarse implícitas en los demás núcleos. En los núcleos
centrales se conjuga la dimensión temporal con criterios temáticos; asimismo el
carácter de los contenidos agrupados en el último núcleo permite tratamientos y
articulaciones diferentes que deberán concretarse en las programaciones
didácticas.
I. Aproximación al conocimiento histórico.
La relación del historiador y
las fuentes.
Se señalan en este núcleo los
contenidos que hacen referencia a los procesos de aprendizaje. Aparece
explicitado para que no se considere un mero apéndice, ya que su presencia es
imprescindible y debe impregnar el resto de los núcleos.
Se trata de enfatizar la
concepción de la Historia
como un modo de conocimiento que utiliza unas formas específicas de razonar y
operar. La reflexión y consciencia acerca de este proceso de elaboración de
conocimiento forma parte del mismo. Es necesario pues, establecer como
contenidos básicos aquellas acciones metodológicas que permitan al alumna do
construir un conocimiento significativo: el planteamiento y resolución de
problemas, la identificación y corrección de esquemas conceptuales o en su caso
de estereotipos, la elaboración y comprobación de hipótesis y los diseños de
trabajo, la obtención de información desde fuentes diversas y su análisis
crítico hasta llegar a explicaciones coherentes. Para desarrollar estos
contenidos metodológicos son necesarias determinadas técnicas de trabajo (comentario
de textos, lectura e interpretación de fuentes gráficas y datos estadísticos,
etc.), que configuran, también, las acciones elegidas.
Los contenidos que corresponden a
este núcleo son:
— Definición de un problema
referente a un proceso histórico y formulación de hipótesis de trabajo.
— Análisis de elementos y
factores históricos. Elaboración de síntesis integrando información de distinto
tipo.
— Utilización crítica de fuentes
y material historiográfico diverso. Contraste de interpretaciones
historiográficas.
II. Las bases del mundo contemporáneo. Claves del siglo XIX.
El carácter introductorio de este
núcleo determina la selección de unos contenidos que deberán establecerse,
además, en función del valor explicativo que posean para abordar el estudio de las raíces históricas del mundo
actual.
Como primera y fundamental
aproximación a las claves del mundo contemporáneo, se trata de analizar desde una perspectiva global
aquellos procesos históricos que transformaron el mundo del siglo XIX,
configurando un modelo de sociedad que pervive en lo esencial hasta nuestros
días. Son, por tanto, procesos de largo alcance, de modernización de la
sociedad actual y de los fenómenos asociados a ella.
Ante la amplitud y complejidad de
los fenómenos objeto de aprendizaje los análisis deberán concretarse en
ejemplificaciones de procesos sociales claramente definidos que faciliten la comprensión
de cómo el desarrollo del capitalismo y la formación de estados nacionales poderosos
e interconectados dominaron el resto de los procesos y configuraron todas las estructuras
sociales. Al abordar los contenidos del núcleo deberán evitarse las
generalidades y esquematismos; más bien, se trata de destacar las diferencias
en los procesos y sus resultados, así como en su localización espacial.
En este sentido, será necesario
acentuar la multidimensionalidad de fenómenos como la revolución burguesa y la
industrialización, destacando la multiplicidad de factores y su interacción, de
forma que el alumnado pueda valorar en sus justos términos la importancia del cambio producido.
Así mismo, es de especial
relevancia para este núcleo de contenidos determinar la lógica de los dos
procesos y trazar la relación con otros como la urbanización, las migraciones,
el crecimiento demográfico, la
implantación de nuevos valores y formas de vida, etc., lo cual constituye
también la esencia fundamental de este núcleo de contenidos.
El estudio de los contenidos del
núcleo permitirá contemplar la situación actual con perspectiva histórica, y
reflexionar sobre la idea misma de progreso al identificar los factores de tan
trascendentales transformaciones. Todo ello contribuirá a mejorar el
aprendizaje de los conceptos referentes al tiempo histórico.
Los contenidos que corresponden a
este núcleo son:
— El Antiguo Régimen:
Economía agraria, sociedad
estamental y monarquía absoluta.
— La
Revolución Industrial :
Transformaciones económicas,
culturales y sociales. Industrialización y desarrollo
del capitalismo.
— Liberalismo, nacionalismo y romanticismo:
La independencia de las colonias
americanas.
El nacionalismo. Las
unificaciones de Italia y de Alemania.
— Cambios y movimientos sociales:
La formación de la clase obrera.
Problemas sociales de la
industrialización y la sociedad de clases.
Sindicalismo, socialismo y
anarquismo.
III. El imperialismo y la expansión colonial.
Se trata de estudiar el proceso
de expansión europea y norteamericana en el resto del mundo, sus mecanismos y
factores impulsores, y sus repercusiones transcendentales. Entendido como
fenómeno histórico que caracteriza toda una época, el imperialismo, si bien no
finaliza con el primer gran cataclismo mundial, hunde sus raíces en las
contradicciones del proceso de desarrollo y los problemas históricos generados,
y anticipa un mundo diferente que comienza a prepararse en 1914.
En el análisis de este núcleo
habrá que atender, por una parte, a la agudización del nacionalismo, que
determina un tipo de relaciones internacionales; y por otra, a los modelos de dominación,
resultado no sólo del distanciamiento de las formas de vida de las distintas áreas
sino de las tensiones y conflictos internos de los países.
Para la comprensión del proceso
de expansión colonial es de especial importancia la relación entre el
desarrollo del capitalismo y el fenómeno imperialista. Esta relación permitirá el
análisis de algunos rasgos característicos del capitalismo finisecular, de modo
que el alumnado profundice en su conceptualización. Para elaborar una mejor
comprensión del imperialismo será necesario que los estudiantes ponderen el
peso de todos los elementos y asuman que ninguno de ellos es determinante; en
suma, que aprecien la complejidad y riqueza de la explicación histórica. En
este sentido, atender el estudio de las transformaciones internas de las
potencias coloniales, las rivalidades y conflictos hasta el estallido de la Gran Guerra permitirá
establecer o registrar algunas tendencias de procesos futuros, y por tanto, destacar los elementos de
continuidad.
Los contenidos del núcleo son
especialmente adecuados para revisar las concepciones justificadoras de las
desigualdades o privilegios de determinados grupos que el alumnado posea, y así
valorar críticamente los fenómenos de dominación.
Los contenidos que corresponden a
este núcleo son:
— Las grandes potencias europeas:
El Imperio Austro-Húngaro y el
Imperio Ruso.
— La dominación europea del mundo:
Factores de la expansión
colonial. La segunda revolución industrial y el gran capitalismo.
El reparto del mundo. Colonias y
metrópolis.
— La Primera
Guerra Mundial y la organización de la paz:
Orígenes de la Primera Guerra
Mundial.
IV. El Periodo de Entreguerras.
El estudio de la Revolución Rusa
desde esta perspectiva permite aprehender el significado y la naturaleza del
proceso. Desde la dimensión internacional se puede atender mejor a la complejidad
del análisis y evitar el riesgo de interpretar el pasado en función de la
percepción del presente.
Simultáneamente la crisis del
Estado Liberal, que arranca de finales del siglo diecinueve, se acentúa a
partir de 1918 y alcanza su clímax en la dramática década de los treinta
Para comprender la naturaleza del
fascismo habrá que estudiar sus respuestas a los problemas planteados por las
dificultades de la construcción de la democracia y el desarrollo del
imperialismo; es decir, contextualizar el ascenso de los movimientos fascistas
en una crisis política de legitimidad e incertidumbre. Las permanentes
dificultades económicas, desde los problemas de la reconstrucción de la
posguerra, pasando por la fragilidad de la prosperidad económica de los
“felices veinte”, hasta el impacto de la depresión económica internacional. En este sentido, para
comprender los acontecimientos del período, se convierte en un imperativo el
estudio de la crisis entre 1919 y 1939.
Para comprender la especificidad
del fenómeno fascista, se habrá de atender a dos ejes fundamentales: por un
lado, a su carácter de movimiento autónomo, dotado de sus propios referentes
ideológicos y su correspondiente base de masas. Por otro, a sus relaciones con la
clase dominante y las clases dirigentes tradicionales. Ambos ejes permiten
caracterizar el régimen fascista atendiendo al estudio de su dinámica interna. Así
mismo, será conveniente analizar los mecanismos utilizados para controlar a las
masas y la creación de pautas culturales particulares al igual que ponderar los
resultados internos y la dimensión internacional, valorando su papel en la
conflagración mundial y en el derrumbe de las ideas de progreso y racionalidad
humanas.
En suma, los contenidos de este
núcleo son particularmente apropiados para cuestionar estereotipos e ideas esquemáticas sobre la
personalización del poder, sobre la intencionalidad de las acciones
individuales o colectivas, y sobre la responsabilidad histórica.
Los contenidos correspondientes a este núcleo son:
— La
Revolución Rusa :
La creación, desarrollo y
consolidación de la URSS.
— La Crisis
del Estado Liberal y el ascenso de los Totalitarismos:
Crisis del Estado Liberal.
Depresión económica. Dictaduras y democracias en los años treinta. Auge y
ascenso de los movimientos fascistas. Políticas expansionistas y conflictos internacionales.
— La Segunda
Guerra Mundial:
Desarrollo de la Guerra Mundial. El
nuevo orden mundial. La ONU.
V. El mundo dividido.
Este núcleo de contenidos se
centra en el análisis de los procesos de consolidación de las superpotencias y
de creación de los bloques, destacando la conexión entre los nuevos centros de
gravedad política y los nuevos campos de conflicto y las transformaciones
política y la evolución económica, tanto en el bloque capitalista como en el
bloque socialista.
Comprende, asimismo, el estudio
del proceso histórico en el que se deshace esa bipolarización y comienza a
implantarse un nuevo orden mundial, al irrumpir los procesos de descolonización
en Asia y Africa que conduce a conflictos Este-Oeste y Norte-Sur.
Respecto de los conflictos
Este-Oeste el objetivo prioritario de este núcleo de contenidos consiste,
fundamentalmente, en aclarar la lógica de los desarrollos internos de los
bloques.
Para ello será conveniente
relacionar las políticas nacionales con las vicisitudes del conflicto
Este-Oeste. Abordar los contenidos desde este punto de vista permitirá poner en
evidencia la relación entre los dos niveles de la política (interno e
internacional), de forma que el alumnado llegue a comprender que se
entremezclan estrechamente llegando a confundirse. El estudio de la época de
las superpotencias es un caso excelente en este sentido.
Con el conflicto Este-Oeste como
marco, y subrayando las interacciones y las influencias de los acontecimientos
internacionales, en las políticas de las superpotencias, merecerá especial
atención el análisis de las diferentes respuestas ante los problemas históricos
planteados para entender los modelos de desarrollo y su evolución, las
diferentes fases o etapas, y en particular la aceleración de los cambios de la
sociedad de consumo y su crisis posterior.
Así, será necesario relacionar la
política armamentística y el militarismo, el nacionalismo ruso exacerbado o el
anticomunismo, con los intereses de los grupos dominantes, para explicar los
modelos surgidos y los conflictos planteados. Se trata, por tanto, de que el alumnado
llegue a identificar los factores explicativos decisivos.
Los contenidos de este núcleo
presentan diferencias fundamentales con respecto a los anteriores ya que tratan
situaciones muy cercanas, con dificultades en el análisis propias de la contemporaneidad.
Las explicaciones, más que nunca, tendrán un carácter aproximativo y provisional,
evitando dogmatismos y planteamientos emocionales.
Respecto de los conflictos
Norte-Sur en su estudio habrá que tener en cuenta no sólo los factores internos
del subdesarrollo sino también los procesos que tienen lugar en los países
desarrollados que repercuten en ellos como consecuencia de las estrechas
vinculaciones y dependencias mutuas que se han ido creando a raíz de la
dominación colonial en el periodo anterior. Estos procesos que dan lugar al
subdesarrollo se enmarcan en determinadas coyunturas internacionales
configuradas por la diferente relación de los componentes apuntados que se
concretan en una periodización del proceso descolonizador. En suma, se atiende
a las relaciones Norte-Sur analizando los mecanismos internacionales de
dominación básicos en el campo de la cultura, de la política y de la economía y
relacionándolos con los resultantes de la propia dinámica interna de estos
países.
Se trata también de centrar la
atención en el análisis de los problemas del Tercer Mundo, cuyo estudio permitirá
comprender el legado del imperialismo. En este sentido, se debe abordar el
análisis del proceso descolonizador no como algo súbito, sin relación con el
antes y el después, sino como un proceso en el que interactúan factores
internos y externos cuyo peso varía según los diferentes espacios y que dan
lugar a una heterogeneidad de situaciones problemáticas englobados
genéricamente bajo la noción de “subdesarrollo”.
Los problemas del Tercer Mundo
son de naturaleza diversa: problemas de identidad cultural, de adopción del
modelo de Estado-nación, profundos desequilibrios internos sociales y
económicos como consecuencia de las estrategias de modernización, inestabilidad
política y social. La conjunción de todos o algunos de ellos se traduce en
crisis internas permanentes que, a menudo, tienen repercusiones
internacionales, constituyendo, por tanto, un factor explicativo relevante para
comprender el mundo presente.
El aprendizaje de los contenidos
del núcleo facilitará la sensibilización del alumnado en relación con los
desequilibrios económicos, sociales, y culturales entre los pueblos y sus graves
consecuencias. Para ello se planteará la situación de subdesarrollo como el
resultado de un proceso histórico complejo aún en curso, no como la
consecuencia de una fatalidad o la determinación de un solo factor.
Así mismo, las especiales
características de la información histórica que se ha de tratar en ambos
ámbitos aconsejan utilizar fuentes y documentos diversos, como filmes,
reportajes audiovisuales, novelas y prensa.
Los contenidos del núcleo se agrupan en los apartados siguientes:
— La guerra fría y la política de bloques:
La formación de los bloques y la
bipolarización. Los focos del conflicto internacional.
Coexistencia y confrontación. La
etapa final de la guerra fría.
— La
Descolonización :
Procesos de descolonización en
Asia y África y subdesarrollo. El crecimiento demográfico. Los desequilibrios
económicos. La situación iberoamericana.
VI. Problemas, perspectiva y transformación cultural en el mundo
contemporáneo.
Este bloque pretende repasar la
situación actual de los principales ámbitos socio-políticos y sus relaciones en
un mundo globalizado e interdependiente. Se trata de analizar los modelos de
crecimiento y los factores de desequilibrio económico, así como sus
implicaciones sociales y políticas, los elementos funcionales y la organización
territorial de los estados, los regímenes políticos, las organizaciones y
proyectos internacionales, la
Unión Europea.
También el impacto del desarrollo
científico y técnico y la evolución de las estructuras sociales. Y por último
los acontecimientos históricos desde la última década del siglo veinte y la
nueva configuración geopolítica del mundo.
Así mismo, conviene estudiar el
cambio cultural de nuestro siglo y de los fenómenos a él asociados. Se trata de
abordar en él el estudio del cambio cultural de la historia reciente desde
aquellos supuestos que permitan al alumnado comprender la transcendental
transformación intelectual del siglo veinte. Se pretende relacionar las
mutaciones del pensamiento con los cambios científicos y las sacudidas y
transformaciones estéticas, acentuando la conexión estrecha de estos
componentes para aprehender la globalidad y unicidad del proceso. Se analizará
el impacto de los medios de comunicación, de la tecnología y de la ciencia como
elementos que definen nuestra cultura así como la reflexión crítica con
respecto a los grandes discursos sobre la sociedad, el ser humano y la ciencia.
Los contenidos de este núcleo son:
— Situación actual:
La desintegración de la URSS. Los países de
economía planificada.
Los EEUU y el nuevo orden
mundial. Japón y las nuevas potencias industriales del Sudeste asiático. La
construcción de Europa. La
Unión Europea.
Iberoamérica.
— Entre dos milenios:
La explosión demográfica. Los
problemas del crecimiento. Impacto científico y tecnológico. Democracia y
derechos humanos.
Lic. Müller José
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